Esbirros contra ciudadanos
Tanto o más grave que el cierre arbitrario de RCTV y que las agresiones de la policía y de la Guardia Nacional en contra de manifestantes pacíficos, es la incitación de voceros oficialistas a que el pueblo chavista agreda al pueblo disidente. El teniente coronel volvió a apelar al método fascista de enfrentar a civiles contra civiles que utilizó el 11 de abril del 2002. En aquella ocasión el ministro José Vicente Rangel instruyó, entre otros, a Bernal, Barreto y a la ministra Osorio a que llamaran a los afectos del oficialismo a asumir el papel que le correspondía a la Guardia Presidencial y a la Guardia Nacional en la zona de seguridad de Miraflores. Ahora vuelve a repetirse la historia con otros actores como los diputados Tascón y Varela. En ambos eventos, para no hablar del sector militar por razones de espacio, es de destacar que quienes atendieron los llamados no fueron chavistas aún engañados o esperanzados por las promesas de quien siempre miente, sino delincuentes comunes, esbirros al servicio del régimen. Todos los que actuaron en puente Llaguno en abril tenían algún prontuario policial e incluso uno había sido condenado por el asesinato de una anciana. Estamos seguros de que en esta oportunidad sucedió igual. El miércoles pasado quedamos en medio de una caravana de chavistas que celebraban con banderas, cornetas y cambios de luces el cierre de RCTV en Playa Grande. Estaban en actitud alegre, convencidos de que el cierre de un canal de la oposición era algo bueno, sin detenerse a pensar que ellos serán los primeros perjudicados al no tener un medio para hacer sus denuncias de inseguridad, desempleo y de promesas incumplidas. A este segmento de la población tenemos que acercarnos y conciliar. Los menos son los matones a sueldo que cumplen órdenes del sector oficial, quienes tendrán que responder en el futuro por sus acciones, al igual que sus jefes.
Igualmente tenemos que repudiar la actitud fascista de un dirigente estudiantil chavista del Zulia, quien declaró que "no se equivoquen o los aplastamos", refiriéndose a otros estudiantes que repudiaban el atropello a la libertad de expresión. Seguramente este joven sentirá vergüenza de sus palabras cuando dentro de algunos años madure y observe el video con sus declaraciones, la misma vergüenza que experimentarán los estudiantes de la Universidad Bolivariana y de la Unefa que piden la abolición de la autonomía universitaria. Desde luego que el cierre de RCTV y la participación estudiantil en las protestas marca un hito importante que contribuirá al desplazamiento constitucional de quien, de tanto anunciar planes de desestabilización, ha terminado desestabilizado.
eddiearamirez@hotmail.com
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