Retienen a estudiantes de Aragua Y Carabobo
| Con un operativo "ficticio" restringieron el tránsito de unidades públicas que trasladaban a los alumnos del centro del país (Cortesía Alberto Alveira) | ||
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ÉRIKA GUILLÉN
MARIANELA RODRÍGUEZ ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Con la implementación de múltiples puntos de control, efectivos de la Guardia Nacional (GN) impidieron la participación de los estudiantes procedentes de los estados Aragua y Carabobo, que pretendían asistir a la concentración universitaria realizada en Caracas.
En Aragua, cerraron tres de los peajes que permiten la salida de conductores hacia la Autopista Regional del Centro (ARC), así como el control del tráfico en distintos puntos de la entidad. La medida castrense, calificada por el cúmulo de jóvenes como arbitraria, fue ejecutada desde las siete de la mañana con la obstrucción del peaje La Encrucijada. Allí no se les permitió, incluso, el acceso a la principal vía que une los estados centrales con el resto del país a los autobuses particulares que cubren rutas largas.
En el lugar, tras varias horas de diálogo entre estudiantes y efectivos militares, tres autobuses de la Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA) lograron el acceso. Sin embargo, minutos más tarde fueron bloqueados por una alcabala militar que se encontraba apostada en el kilómetro 76 de la ARC, cerca del peaje de La Victoria.
Simultáneamente, a eso de las 9:00 de la mañana, otro grupo de estudiantes a bordo de cinco unidades de transporte quedaron atrapados en el peaje de Tapa-Tapa. Los efectivos militares atravesaron en la salida del distribuidor, con sentido hacia Caracas, tres unidades radiopatrulleras y motos.
Los jóvenes descendieron de los autobuses gritando la consigna "¡Libertad, libertad, libertad!". Desplegaron la bandera de 30 metros que utilizarían en la marcha nacional de universidades y entonaron en varias oportunidades el Himno Nacional. Aproximadamente a las 10:00 de la mañana todos los estudiantes universitarios se concentraron en el peaje de Palo Negro, que también estaba obstruido totalmente por los efectivos militares.
Ante la insistencia de los estudiantes de demostrarle a los efectivos que sólo querían llegar a Caracas a reunirse con sus similares, se sentaron en el asfalto, levantaron las manos e hicieron un minuto de silencio. Luego de cinco horas de diálogo y espera, a eso de las 12:20 del mediodía, los militares retiraron las unidades y permitieron el paso de los estudiantes.
En el principal distribuidor de Maracay se apostó una barricada de militares. Inmediatamente, algunos estudiantes entregaron flores a los funcionarios, pero sólo uno del grupo la aceptó, luego de que una de las jóvenes se arrodillara y le implorara que la recibiera.
Alcabala en GuacaraLos estudiantes universitarios de la Universidad de Carabobo y otros institutos de educación también fueron retenidos por un contingente militar conformado por 30 guardias nacionales y dos tanquetas que fueron colocadas en el peaje de Guacara en ARC.
La Guardia Nacional instaló una alcabala en el referido peaje y allí durante más de cuatro horas impidieron el avance hacia la capital de la República de unos 350 jóvenes que se desplazaban en tres autobuses. Este improvisado operativo generó el colapso vehicular en la principal vía de comunicación del centro del país. Poco después de las ocho de la mañana los autobuses que transportaban a los universitarios llegaron al peaje de Guacara, donde los efectivos de la GN procedieron a requisar cada una de las unidades así como a cada uno de sus ocupantes, percatándose de la presencia de cinco menores de edad.
Ante tal situación, el secretario de la Universidad de Carabobo, Pedro Villarroel, se presentó en el peaje e informó a los uniformados que los menores (de 17 años) eran estudiantes del primer año de la Facultad de Ciencias. Villarroel hizo intentos por comunicarse con el fiscal de menores de la jurisdicción, pero no hubo respuesta.
A los autobuses se les permitió continuar su camino pero antes los menores de edad fueron conminados a bajar de las unidades bajo el argumento que requerían un permiso para viajar. El secretario de la UC se hizo responsable por los cinco menores que viajaban y fue entonces, casi a la una de la tarde, cuando les permitieron continuar.
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